Saltar al contenido

Vanessa Pazos

Declaración de intenciones del Cuaderno Crítico

En esta nueva etapa, o debe ser que se acercan los 50, no lo sé, he decidido hablar en un post en primera persona para que sepas qué vas a encontrar por aquí y decidas si me quieres leer o no (tú te lo pierdes, o no).

Para mi el blog pasa a ser un cuaderno crítico, que no criticón. Creo que hablar solo de suelo pélvico, educación sexual, sexología o educación a secas… se me quedaría corto para honrar todo lo que me mueve y a dónde me han llevado personalmente mis profesiones. 

Aclaremos, NO soy mis profesiones, pero forman parte de mi, de mis experiencias y vivencias, y me han traído a personas de las que he aprendido como la esponja más absorbente del mercado jamás inventada. Y con personas me refiero a colegas, amistades y pacientes eh, que la escucha activa siempre ha sido uno de mis fuertes, y no veas cómo creces profesionalmente solo escuchando a pacientes, solo… solo…

Pues de eso va a ir el cuaderno crítico, de dar informaciones, conocimientos, y otras veces dar perspectiva crítica, sea reflexionando o sea pidiéndote que me acompañes a reflexionar. Y sí, temitas como sexualidad, educación, política, monoparentalidad, y otros… es muy posible que sean tratados por aquí. Y, no, no tenemos por qué estar de acuerdo porque no es necesario, a lo mejor es más nutritiva la conversación incluso. ¿Para qué ser cómoda en un mundo en el que parece que pensar es semidelito? Personalmente, no merece la pena. Por lo tanto, pensemos juntoaes.

Este espacio busco bucear, dar fondo, forma, sentido y alma a las palabras. Pienso dejar que broten las palabras. Despacito que tengo prisa, sin pausas a no ser que sean estrictamente necesarias, con fuerza de voluntad, una parte de terquedad, y, un mucho de constancia.

Nos vemos por aquí si me quieres acompañar 😉